Ay mi niño del Oriente Tengo aquí el silencio triste de un sol que espera darte su brillo entre tantos días negros dame tus lágrimas voy hacia el centro de tu herida tu cimiente.. te ruego que me esperes bajo la claridad de un cielo sin más rumores de guerra descansa en la esperanza en el mullido cerco de la hierba rodeado del amor enternecido de tantas direcciones