Ciudad inmensa que va hasta el infinito con imponentes obras erguidas al cielo como un homenaje a nuestro Señor bendito que hizo el paraíso en tan apreciado suelo.
Eres el refugio de muchos inmigrantes que buscan en tus entrañas la libertad para dejar de ser errantes caminantes y entregar a hijos el amor como heredad.
Eres de humanidad la tierra prometida donde hay abundancia de trabajo y calor para todo el hombre luchador en la vida que sufrió en su patria la angustia y el dolor.
Tu seno no se siente envidias ni aflicciones sólo hay esperanza, confianza e ilusión; una manzana grande de lindas proporciones que le ofrece al mundo su dulce corazón.
Ahora en la distancia añoro tu presencia: los sitios de descanso, el arte en general, la obra majestuosa, casas de residencia, parques de diversión con su flora otoñal.