Pueblo valeroso, pueblo cubano, por culpa de intereses fraccionado, escucha el clamor de este ciudadano que lucha por la unión como soldado.
El gran sueño de Martí y de Bolívar fue estrechar las manos del hermano y quitar de conciencias el acíbar que sembraba el zoquete y el tirano.
Responsable del desastre es la gente, inmersa entre las sombras de ignorancia, la cual le da la rienda al indolente sin pensar en corrupción ni en falacia.
En mi entraña conservo la esperanza que regrese a la patria el exiliado quien sembró su semilla en lontananza donde muere sin tierra atormentado.
Yo anhelo traspasar el horizonte y pedir comprensión a las naciones para ver que se colme el sacro monte con fuentes de la unión a borbotones.