Tierra sin par en suelo americano donde se siembra paz y democracia para ver germinar al ser humano con amor, ilusión y tolerancia. Paraíso de preciosos contrastes aromado con flor de primavera que abre el corazón a los visitantes sin temor al suplicio de la guerra. De sus costas de singular riqueza nació el nombre de patria desarmada donde el letrado ense ó sin la fuerza al nativo con alma acrisolada. En campos, en aldeas y en ciudades se ve crecer la unión con fortaleza que permite arrostrar calamidades con manos de amistad y de grandeza. En valles y en grandiosa cordillera de gran verdor y de riqueza suma brota la caña y café de primera entregados por Dios como fortuna. ¡Oh, Costa Rica, en paz sin epopeyas! donde el pueblo anida grata ilusión, donde lucen cual sol mujeres bellas yo te quiero con todo el corazón.