Venezuela hermosa, de sangre morena, con rizos dorados, con alma de nácar bruñida en crisoles y efluvios de ámbar que arrostra peligros cual piedra de almena.
Eres procera cuna de héroes libertarios que formaron patrias con brisas de honor; sangre de Bolívar, Gran Libertador, que rompió cadenas, yugos de tiranos.
En tu entraña guardas valioso oro puro que brota en torrente cual río prodigioso y anegas el mundo en líquido precioso con las ilusiones de un mejor futuro.
Riela tu llanura, luna iluminada, crece en morichales flores de esperanza y así vas, ¡oh, patria!, con sol de labranza que sazona frutos sin temer celada.
Tu agreste montaña de albo resplandor luce la presencia y alma de Simón quien quitó mordazas, mas no la ambición, de criollos que roban sin ningún pudor.
¡Oh, terruño heroico, sueño y devoción! quisiera tu lumbre sin odios e intrigas, con tea que prenden: San Martín y Artigas, heredando ideales de paz y de unión.