AL ECUADOR Héctor José Corredor Cuervo - 
Pedacito de tierra encantada donde vuelan la paz y el honor entre lampos de luz de alborada, con destellos de orgullo y amor.
En entrañas se siente la euforia del soldado triunfante en Junín que lograra al final la victoria entre flores de un bello jardín.
En su gente se observa lealtad heredada de los escuderos que embrujados por la libertad se unieron a los bravos guerreros.
Sus mujeres son joyas vivientes que dan lumbre a los bellos hogares donde hijos tienen el aliciente de crecer con amor de mortales.
Bajo el cielo colmado de estrellas lucen siempre preciosos nevados que semejan senos de doncellas en montañas con sol adornados.
Sus volcanes son observadores que dormidos vigilan la estancia y le quitan sueño a invasores cuando roban anhelos de infancia. Yo quisiera vivir en su seno abrigado con traje de lana y gozar el calor del recuerdo con hermanos y gente de fama. |