SUEÑOS DE UN LATINOAMERICANO Héctor José Corredor Cuervo -
¡Oh!, América Latina, América mezclada, región del nuevo mundo por el sol preferida que duermes en los mares, cual sirena olvidada yo deseo que despiertes para verte erguida.
Quisiera que los campos se cubrieran de flores, que los niños tuvieran al nacer una cuna, que los viejos murieran sin sentir los dolores por dejar a sus nietos sin los rayos de luna.
Quisiera que alumbrara la paz en las ciudades, que hombres idealistas hicieran su presencia, que ofrecieran sus manos en las calamidades y extinguieran las llamas de odio y de violencia.
Quisiera que brillara el sol de la primavera para que diera su lumbre a un pueblo ignorante que vive entre tinieblas con la mente agorera sin saber de su honor, de su ingenio y su talante.
El gran sueño de mi vida y más ardiente anhelo es contemplarte algún día unida y siempre unida con lampos de alegría bajo un precioso cielo en plena independencia sin dolor, sin herida.
Quisiera darte alegre mi triste y mustia vida para alcanzar los sueños sin manchas de rubor y dejarte una tea con la llama encendida para alumbrar los caminos de paz y de honor.