Pregunté que si el amor que yo te tengo Con tu amor podría ser correspondido: Pues a veces mis dudas yo mantengo, Aunque yo ya me encuentro decidido.
Has dicho que mañana me respondes, Cuando hayas consultado tu conciencia; No sé si entre tu pecho algo me escondes O quieres que me llene de impaciencia.
Yo no puedo vivir de la esperanza Como el cauce que espera que haya río; Y ya mi corazón tampoco alcanza A esperar y esperar en el vacío.
El mañana que dices es incierto; No veo ni luz ni oigo su acento; Es agua que se busca en el desierto Para el que va a morir y está sediento.
El mañana es la cima de los sueños; Ni siquiera los cóndores la alcanzan Es decir que las nubes tienen dueños, Es soñar que los árboles avanzan.
Si crees que el mañana te conviene Porque quieres jugar con corazones; Piensa que todo juego va y viene Y se invierten a veces las pasiones.
Por eso yo el mañana no lo quiero Y prefiero vivir en el mutismo; Si me vas a querer, y eso yo espero, Empiézame a querer ahora mismo.