Dicen que el alma permanece alerta, Mientras el corazón esté sonando; Y que el amor se duerme y se despierta Según la cuerda que le vayan dando.
La vida va cambiando por etapas: Y hoy mi mente se encuentra en el mutismo; Como un vino que al tiempo lo destapas Y esparce el dulce olor del ostracismo.
Después de muchos años de letargo, Volvió mi corazón con sus latidos; Y a veces son tan lentos, son tan largos, Que cambian el sentir de mis sentidos.
El sol vierte más luz cuando amanece, Los vientos a la mar ya no la agitan; Las rosas del amor cuando florece, Son las rosas que nunca se marchitan.
Cambiaste pues, mi vida de repente, y hoy siento ante mis bríos menos años; Gocemos de la vida en el presente, Y dejemos atrás los desengaños.