Los empujaron poco a poco bajo la lluvia ronca los llevaron bajo el exilio de una lluvia ronca y desnuda
eran como pájaros agonizantes desgarrándole a la selva sus costados y las fuerzas murieron en el cortejo de orquídeas secas
se me acercan justo aqui en mi pecho temblorosas pupilas con un clamor perdido bajo el capullo ardiente del dia en las tinajas de cada duende y en el oro azul de los ríos muertos.